Desde que ganamos el doblete hemos intentado hacer algo que nunca hemos sido, fichajes inútiles como Corradi, Tavano, Fiore, Fernandes o Zigic, fichajes que significaron un gasto muy importante en nuestro club, que no es el Chelsea o Manchester United que pueden presumir de la pasta que tienen para contratar jugadores mediáticos. Cometimos el error del querer ser los otros "galácticos" de la Liga y bueno, eso nos ha traído a la situación económica en la que estamos, que nos tuvimos que desprender de David Villa y David Silva. Sin embargo, tras la venta de estos dos jugadores se respira un ambiente de lo que conocemos como el Valencia, un equipo que no hace gastos innecesarios, que ficha lo que necesita, que a pesar de no poder competir económicamente con el resto, intenta que en el aspecto deportivo las diferencias con los dos de arriba sean lo más cortas posibles.
El Valencia del que yo me enamoré era un verdadero equipo y uno un tridente ofensivo como lo hemos sido en los últimos años, quizás no teníamos delanteros de peso, pero detrás de Mista o Carew había un verdadero bloque, bloque que vamos a volver a ver a partir de este año. Además, considero que no hemos dado más en los últimos años por la ausencia de mediocentros, hoy tenemos una serie de pivotes de garantías, Mehmet Topal, Ever Banega, el Tino Costa..., jugadores con mucha personalidad y que serán determinates para que la filosofía de juego de este equipo se mantenga domingo tras domingo y los martes o miércoles si es necesario.
No me quiero adelantar a los hechos, pero en Málaga vi un equipo comprometido, un equipo con ambición, que fue más propio que nunca, que no cambia su filosofía de juego pese a la propuesta de un rival que jugaba en casa y que iniciaba un proyecto muy importante, vi un equipo con mucho espíritu, confianza, entendimiento, buena química, muy dinámico al momento de encarar y sereno al momento de salir desde el fondo.
Me muero de ganas por ver al Valencia en casa, me muero de ganas por ver nuevamente a mi equipo celebrar un gol con su afición, sin Villa, sin Silva, sin dinero, pero con todos esos valores que nos llevaron a lo más alto de España y de Europa. Somos un equipo, no un tridente ofensivo. Los jugadores pasan, pero el Valencia se mantiene ahí y cuando vi a los jugadores celebrando los goles en Málaga, vi nuevas caras, pero la misma sonrisa y euforía que en nuestros mejores años.
Este año somos un verdadero equipo y me la bufa el Madrid de Mou o un Atlético que por sumar tres puntos se va de una a Neptuno, me la chupa el Barca con Messi, porque todo lo que hemos logrado lo hemos hecho sin sus estrategias, estrategias que quisimos usar y que casi nos cuesta la existencia.
El Valencia del que yo me enamoré era un verdadero equipo y uno un tridente ofensivo como lo hemos sido en los últimos años, quizás no teníamos delanteros de peso, pero detrás de Mista o Carew había un verdadero bloque, bloque que vamos a volver a ver a partir de este año. Además, considero que no hemos dado más en los últimos años por la ausencia de mediocentros, hoy tenemos una serie de pivotes de garantías, Mehmet Topal, Ever Banega, el Tino Costa..., jugadores con mucha personalidad y que serán determinates para que la filosofía de juego de este equipo se mantenga domingo tras domingo y los martes o miércoles si es necesario.
No me quiero adelantar a los hechos, pero en Málaga vi un equipo comprometido, un equipo con ambición, que fue más propio que nunca, que no cambia su filosofía de juego pese a la propuesta de un rival que jugaba en casa y que iniciaba un proyecto muy importante, vi un equipo con mucho espíritu, confianza, entendimiento, buena química, muy dinámico al momento de encarar y sereno al momento de salir desde el fondo.
Me muero de ganas por ver al Valencia en casa, me muero de ganas por ver nuevamente a mi equipo celebrar un gol con su afición, sin Villa, sin Silva, sin dinero, pero con todos esos valores que nos llevaron a lo más alto de España y de Europa. Somos un equipo, no un tridente ofensivo. Los jugadores pasan, pero el Valencia se mantiene ahí y cuando vi a los jugadores celebrando los goles en Málaga, vi nuevas caras, pero la misma sonrisa y euforía que en nuestros mejores años.
Este año somos un verdadero equipo y me la bufa el Madrid de Mou o un Atlético que por sumar tres puntos se va de una a Neptuno, me la chupa el Barca con Messi, porque todo lo que hemos logrado lo hemos hecho sin sus estrategias, estrategias que quisimos usar y que casi nos cuesta la existencia.
Es pronto todavía. Si es cierto que cuando un equipo se construye con cabeza y se "ajusta" al momento que vive el club, es más fácil que sea identificable para tanto la afición como para el propio equipo. Fichajes "baratos" con fichas "baratas" suman menos egos en el grupo. Si a eso le sumas la venta de las dos estrellas hacen que en el grupo se puedan repartir más las responsabilidades, dando como resultado un equipo comprometido como dices. Hasta aquí las flores.
ResponderEliminarLos años del Valencia ya pasaron y hasta dentro de una década no volverá a emerger (si vuelve a emerger). El Málaga es una banda y ahora en pretemporada todo es engañoso a más no poder. Si quedaís a mitad de tabla daros con un canto en los dientes.